Actualizado 15/10/2018 15:00

Manchas, arrugas y flacidez son los principales problemas del cuello, el escote, las manos y los brazos. Zonas que normalmente olvidamos en los tratamientos de belleza. Y esa falta de cuidados hace que muestren los signos del envejecimiento a partir de los 40. Aquí tienes una selección de cremas y tratamientos estéticos que te ayudarán a conservar su juventud.

Seguro que alguna vez te has sorprendido al ver cómo algunas mujeres muestran un rostro firme y sin arrugas y, en cambio, su cuello o su escote parecen mucho más envejecidos. Las manos y los brazos son otras de las zonas que también suelen mostrar los signos del paso del tiempo, en forma de flacidez o manchas. En general, las mujeres tendemos a centrar la rutina de cuidados de belleza en el rostro, porque es la parte más visible. Y nos olvidamos de otras zonas que, conforme vamos cumpliendo años, envejecen bastante mal. Queremos hablarte, en concreto, del cuello, del escote, de las manos y de los brazos.

El cuello: una prolongación del rostro

Todos los expertos en belleza coinciden en que deberíamos tratar el cuello como el rostro, desmaquillándolo y usando los mismos tratamientos. La realidad es que solemos acabar el cuidado facial en el mentón, privando al cuello de una rutina de cuidados preventivos fundamental.

La piel del cuello es muy fina, carece de glándulas sebáceas y tampoco tiene soporte óseo que lo sostenga, y como nos explica el doctor Lajo Plaza, del Centro Médico Lajo Plaza, esto se traduce en “la pérdida de elasticidad y firmeza de la piel, con la consecuente aparición de doble mentón, papada y arrugas (el llamado collar de Venus)”.

La prevención es fundamental para retrasar el envejecimiento del cuello. Acostúmbrate a hidratarlo a diario con la misma crema facial o con una específica para el cuello. Si no llegas a tiempo, el doctor Lajo Plaza recomienda tratamientos de nutrición con ácido hialurónico, para rejuvenecerlo. En el Instituto Maribel Yébenes, nos proponen el Coolsculpting para eliminar el doble mentón, sin recurrir a la cirugía.

El escote: la piel más fina y propensa a las manchas

Otra de las zonas que delatan la edad a partir de los 40, si no le has prestado atención, es el escote. Arrugas, flacidez, manchas solares y estrías son los principales problemas de esta zona, con una piel muy delicada, tal como nos explica Myriam Yébenes, directora del Instituto Maribel Yébenes, “el escote carece de glándulas sebáceas y, por lo tanto, es muy pequeña la proporción de elastina y colágeno que la hidrata y sujeta. Para retrasar lo máximo posible los primeros signos de la edad hay que evitar los cambios bruscos de peso, y utilizar protección solar siempre que esté expuesto, además de hidratar y exfoliar la piel al menos una vez a la semana”.

Además, es muy importante hidratar tanto el pecho, como el escote, con cremas específicas, a diario, y, sobre todo, en determinados momentos como el embarazo o la menopausia, o si estás a dieta. Algunos expertos también aconsejan dormir de lado para retrasar la aparición de las arrugas.

En cuanto a tratamientos estéticos, en la Clínica Beatriz Beltrán ofrecen un lifting 3 en 1 que elimina las arrugas, retrasa el envejecimiento y mejora la tersura del escote, combinando la última tecnología, la carboxiterapia y el ácido hialurónico.

En las manos: no olvides nunca la protección solar

En las manos el paso del tiempo se traduce en manchas. Así que el mejor cuidado para prolongar su juventud es utilizar protección solar siempre. No te olvides cuando estés en la playa o en la piscina, pero tampoco si sales a pasear a menudo. Por otra parte, a partir de los 40, Pilar de Benito, médico estético de Slow Life House nos dice que “la piel de las manos se vuelve más fina y frágil, las venas empiezan a marcarse excesivamente. Por eso, además de la protección solar, hay que hidratar muy bien”. Acostúmbrate a llevar siempre en el bolso una crema de manos.

Además, en los centros de estética podrás realizarte tratamientos para rejuvenecer las manos como el Plas-Hands, de Slow Life House, que se basa en infiltraciones de plasma rico en plaquetas de nueva generación, para quitar 10 años a cada mano en una sola sesión.

Brazos en forma con ejercicios y cremas reafirmantes

La cara interna de los brazos suele sufrir flacidez y celulitis. Y ojo, esto no sucede solo a partir de los 40. El aumento de peso y las pérdidas drásticas, el embarazo o ciertos problemas hormonales pueden fomentar un exceso de grasa en los brazos y también un descolgamiento, conocido como ‘alas de murciélago’. Se trata de un problema estético que solemos olvidar durante el invierno, pero que al llegar el verano nos puede limitar incluso a la hora de elegir un vestido o una camiseta de tirantes.

La doctora Paula Rosso del Centro Médico Lajo Plaza señala que, además, “a partir de los 50 años, el escenario se complica con la pérdida de densidad cutánea. Cuando el grosor de la piel adelgaza, las primeras zonas en delatarlo son la cara interna de brazos y muslos en el cuerpo, y el contorno del cuello en el rostro”.

Para evitar la grasa localizada, la celulitis y la flacidez en los brazos es fundamental realizar ejercicios específicos, llevar una dieta equilibrada y aplicar tratamientos reafirmantes. Pero cuando la flacidez es muy visible, lo único que funciona es la medicina estética. En el Instituto Maribel Yébenes disponen de Body Tone, un programa completo de tonificación con resultados visibles desde la primera sesión. En el Centro Médico Lajo Plaza combinan la carboxiterapia con diatermocontracción.

Fuente: http://www.telva.com/belleza/2018/10/15/5bbf182c02136e57788b4608.html