La superespecialización de la Medicina Estética del siglo XXI ha hecho que un gran porcentaje de centros y doctores se dediquen casi en exclusiva a inyectables faciales. Sin embargo, la creciente demanda de opciones para la mejora del contorno corporal por parte de actores y actrices, cantantes e influencers, muy condicionada por los medios y en una sociedad de la imagen en la que vuelve a estar de moda la curva y el gusto por los perfiles oversized, traen de vuelta algunos “viejos conocidos” de nuestro arsenal terapéutico, como el ácido hialurónico para uso corporal.

Por el Dr. Daniel del Río Escola

La primera formulación específica para relleno corporal, Macrolane® (Macrolane® VRF; Q-MED Galderma), lanzada para uso en rellenos y contornos corporales, se remonta a 2007, siendo un boom comercial de la compañía el uso para relleno de mama no quirúrgico, que durante dos años copó telediarios con noticias que lo publicitaban como “aumento de pecho sin cirugía en 45 minutos”, con miles de casos exitosos en Europa y EE.UU. También se lanzó para el aumento de glúteos, con volúmenes masivos y en quirófano/sala blanca desde un solo punto de acceso para-sacro. La indicación glútea era costosa por cantidad y requería de un espacio específico para realizarse. Al no existir, hasta la fecha, protocolos clínicos consensuados de uso de este material en otras indicaciones, y dada la poca literatura científica que había al respecto, el uso fuera de las dos indicaciones mencionadas era residual. Todo esto, unido a la retirada de indicación en mama (la técnica fue suspendida por parte de Q-Med Galderma, siguiendo recomendaciones de la C.E desde 2009 por la posible interferencia del producto en pruebas radiológicas y de imagen en la detección de tumores de mama), influyó en que cayera en desuso el producto, siendo finalmente retirado del mercado en 2017.

 

¿Con cuáles contamos ahora en el mercado y cómo se inyectan?

Desde hace dos años contamos en el mercado con al menos tres marcas comerciales que presentan hialurónicos corporales, con tecnología Cross-Linked y marcaje C.E. (Hyacorp®, Deneb® y Genefill®). Todas en presentación de 10 ml, se han concebido para ser implantados en planos profundos de los tejidos (zonas suprafasciales – subdérmicas, supraperiósticas o bien en tejido celular subcutáneo) y difieren entre sí en la estructura física del gel. Están indicados para el restablecimiento de volumen y el modelado de superficies corporales, y contraindicados y prohibidos para el relleno de tejidos faciales. Deben ser implantados a nivel subcutáneo profundo; y es que, para que el resultado estético del tratamiento sea correcto y seguro, es importante disponer de suficiente tejido de cobertura y de apoyo. Habitualmente se necesita al menos 1 cm de espesor de piel, incluida la grasa subcutánea, para lograr buenos resultados, estéticos y duraderos, y minimizar posibles efectos adversos. La elección entre hialurónicos se basa en la evaluación de la cobertura tisular y la indicación, siendo la densidad y el tamaño de molécula los que determinan la decisión. Aun estando familiarizados con las técnicas de inyección, es indispensable que el tratamiento se lleve a cabo en instalaciones adecuadas con las medidas higiénico-sanitarias para garantizar unas condiciones de intervención asépticas, y atendiendo a las peculiaridades de la física del gel.

Cánula 16 G – 90 mm

Normalmente, las casas comerciales recomiendan el uso de cánulas de 16–18 G, con el inconveniente de la incisión con bisturí de 0,5 a 1 cm que no precisa de sutura posterior.

En ensayos clínicos en los que se emplearon jeringas de 20 ml, inicialmente para relleno mamario, en el espacio entre tejido glandular y fascia aponeurótica pectoral, en las que se pretendía realizar el implante de una sola vez y desde una sola incisión de unos 2 cm que precisase sutura, se recomendó el uso de cánulas mayores.

En casos de grandes rellenos, como los de glúteos, la recomendación es de cánulas romas de 12 G largas con borde “pico pato” o espátula, para asumir grandes superficies de desbridamiento y/o implante de gran volumen de producto.

Cánula 23 G – 50 mm

Cánulas para pequeños volúmenes

En volúmenes de producto menores o zonas de implante más pequeñas es técnicamente complejo utilizar estas cánulas por la dificultad para obtener una extrusión adecuada, controlada y exacta del producto. Además, en zonas más visibles, es conveniente reducir el riesgo de secuelas cicatriciales tras una incisión quirúrgica con bisturí, por pequeña que sea.

Por nuestra experiencia, proponemos el uso alternativo de cánulas de 23 G a 25 G tipo rígido o bien más flexibles, que facilitan el adecuado implante del producto en el plano y zona deseada. Para su inclusión en la piel basta con una punción de una aguja de 23 G hipodérmica, minimizando así el traumatismo de entrada.

Aguja 21 G – 40 mm y Sistema Conector “Papid Fill Luer Lock-toLuer Lock”

Agujas y sistemas conexión

Por otro lado, abundando en lo anteriormente expuesto, también hemos comprobado la efectividad del uso con agujas de calibres de 21 G a 25 G. En algunas ocasiones, como también ocurre con cánulas de 23 G y 25 G, por la densidad del gel y su dificultad de extrusión, hemos utilizado un conector tipo “Luer Lock to Luer Lock”, pasando el producto a jeringas de 2 ml; siendo mucho más fácil su manipulación e implante. Lo elegimos, por ejemplo, en relleno de dorso de manos. En estos casos hay que extremar las condiciones de asepsia y asegurar el uso único de los materiales de inyección y traspaso.

Indicaciones a volúmenes menores de 50 ml

  • Manos / pies
  • Pectum excavatum
  • Gemelos / pantorrilla
  • Disimetría / asimetría de mama (no como aumento; previa eco + mamografía)
  • Aumento de pectorales
  • Aumento de bíceps
  • Marcaje abdominal
  • Aumento estatural
  • Engrosamiento / elongación de pene
  • Labios mayores y pubis VRF20
  • Corrección de cicatrices atróficas, retráctiles, postcirugía, postliposicción

Indicaciones a volúmenes medios(50-200 ml) no quirúrgicos.

  • Glúteo (50-150 ml)
  • Síndrome de Poland o agenesia pectoral (40-150 ml)
  • Atrofia del tejido graso (10-100 ml)
  • Simulación de hipertrofia muscular / ruptura muscular (en casos de culturismo) (30-100 ml)

Glúteo y estética íntima: los más demandados

En nuestra historia reciente hemos venido realizando en nuestros centros una media de 50 intervenciones al año con hialurónico corporal. Como apúntabamos al principio del artículo, una de las aplicaciones más populares y aún hoy más solicitadas por los pacientes es la remodelación glútea; bien por defectos de cirugías previas, lipoatrofias, celulitis con fibrosis visible o simplemente para una proyección estética. Si bien el hándicap principal es el precio de la técnica por la relación coste/cantidad de material, con una técnica de inyección excéntrica en 30’ y con anestesia local (pinchando en parte superior de glúteo mayor y medio, zona trocantérea y en grasa lateral) se consiguen buenos resultados con volúmenes mínimos en hombre y en mujer, con una durabilidad de hasta dos años, lo cual ha logrado hacer repuntar este uso. Además, es la única alternativa para aquellas personas a las que no les gustan las prótesis y no pueden someterse a una lipotransferencia, o que simplemente no pueden permitirse días de baja en su vida profesional o personal.

La estética íntima también ha cobrado un protagonismo inusitado en los últimos años. Realizamos técnicas de engrosamiento lineal en pene (asociado o no a elongación quirúrgica con cirugía en el ligamento suspensorio) y técnicas de microlifting de pubis o de reposición de labios mayores y grasa púbica a mujeres (de nuevo asociado o no a labioplastia / ninfoplastia).

Otra indicación curiosa son los aumentos de estatura, con inyección en la almohadilla plantar del talón y zona de sutura parietal. Esta intervención es cada vez más conocida, no solo para casos estéticos, sino también para aquellos pacientes a los que les faltan centímetros para las pruebas de tallaje de determinadas oposiciones o pruebas de acceso. Asimismo, también se indican las técnicas de inyección en almohadillas plantares anteriores junto con toxina para aquellas mujeres con artralgias crónicas por uso continuado de zapato con tacón alto.

Se nos presenta un campo casi infinito de posibilidades de tratamiento, complementarias a las que ya realizamos de forma habitual para uso facial; por tanto, es seguro que, a corto plazo, las casas comerciales nos ofrecerán alternativas, estudios y nuevos protocolos.


Dr. Daniel del Río Escola
Médico estético

  • Licenciado en Medicina y Cirugía. Universidad de Valladolid.
  • Médico Colegiado desde 1981.
  • Máster en Medicina Estética,Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
  • Miembro de la Asociación de Medicina Estética de Málaga (MEDESMA).
  • Director Médico / Medicina Estética en la Clínica Línea Ideal, Málaga.
  • Miembro de la Sociedad Española Medicina Estética SEME.
  • Miembro de la Sociedad Española de Láser Médico – Quirúrgico (SELMQ).
  • Miembro numerario del IMA (International Medical Academy).
  • Formador / profesor en:
    • Laboratorios Prolenius, Reckeweg, Lavigor y Neauvia.
    • QMed – Galderma Nacional/Internacional.
    • JBP – Boreal Aesthetic.
    • VLift Nacional/Internacional desde 2017.
    • Máster Medicina Estética en la Univesidad CEU Cardenal Herrera; Valencia.
    • Máster Universidad AMIR; Madrid.

Fuente: http://expertosenmedicinaestetica.es/acido-hialuronico-corporal-el-gran-desconocido/