Imagen de una de las intervenciones quirúrgicas por cáncer de mama en el Hospital de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat. EL MUNDO

El Hospital de Bellvitge reafirma su apuesta por tratamientos específicos tras hacer cirugías individualizadas a 400 pacientes con cáncer de mama al año

Esta unidad aborda de forma multidisciplinaria e integral cada caso para achicar los intervalos diagnósticos y terapéuticos y hacer mejor los resultados clínicos

Cirugías “a medida” para las pacientes con cáncer de mama. El Hospital de Bellvitge reafirma su apuesta por tratamientos específicos tras haber hecho cirugías individualizadas a 400 pacientes con cáncer de mama al año. Después de cada intervención quirúrgica, rompen el molde.

La Unidad Servible de Mama de Bellvitge y del Centro de Oncología (ICO), localizada en la localidad sanitaria de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), es líder en radioterapia dentro del mismo quirófano. Sólo a lo largo de el último año, intentó a 450 pacientes con este trámite, según explicó este jueves a EL MUNDO la coordinadora de esta unidad, la ginecóloga María Jesús Pla. “Siempre hemos luchador por la conservación mamaria, poseemos tasas de más del 75% de conservación, unas cantidades muy altas. Intentamos que siempre quede bien, no vale conservarla a algún precio, por eso aplicamos técnicas propias del régimen de cirugía plástica al régimen oncológico para conseguir un excelente resultado estético”. De esas 450 pacientes, 400 recibieron un régimen individualizado y específico.

La unidad tiene un 20% de tratamientos primarios, ya sean con quimioterapia o con inmunoterapia, que disminuyen el tamaño del tumor y incrementan la conservación mamaria, señala Pla. “En casos de tumores enormes, poseemos tasas de conservación mamaria en el 68% de las pacientes, por medio de tratamientos que determinan que los tumores sean más pequeños. Y cuando, lamentablemente, por distintos fundamentos, es imposible llegar a la conservación, poseemos reconstrucciones repentinas en más del 85% de los casos: mujeres muy superiores, que no desean o que tienen tanta morbilidad que no logre hacerse instantaneamente. Si no, se impide que pase la tolerante por el encontronazo psicológico de verse sin pecho”.

La ginecóloga alerta de que los tratamientos de cirugías tienen la posibilidad de tener resultados consecutivos. Adaptando la cirugía a los distintos niveles que están, afirma que alcanzan bajar la morbilidad y incrementar la curación, dos de los objetivos primordiales de los expertos de la Unidad Servible de Cáncer de Mama del Hospital de Bellvitge y del ICO, la más vieja de España y la que tiene un más grande volumen de pacientes en Cataluña.

Dentro por 24 expertos de ginecología, cirugía plástica, radiología, anatomía patológica, oncología médica, oncología radioterápica, enfermería, psicooncología y personal de administración, esta unidad aborda de forma multidisciplinaria e integral cada caso para achicar los intervalos diagnósticos y terapéuticos y hacer mejor los resultados clínicos.

La doctora Pla es la coordinadora de la unidad y la directora de un curso de cirugía del cáncer de mama que llega este jueves a su séptima edición y tiene la existencia de ponentes extranjeros llegados desde diferentes países de europa y estadounidense. El curso, que concluye este viernes, tiene dentro la realización de operaciones retransmitidas directamente y comentadas de manera usable por todos los ayudantes. En total, son 190 los inscritos.

El tema central de la séptima edición del curso aborda cómo dirigir de forma cada vez más específica e individualizada los tratamientos en diferentes niveles: la cirugía principal, la reconstrucción mamaria y la cirugía precedida de un régimen para achicar el tumor.

“Hay algo que no posee sentido”, asegura la ginecóloga, “y es tratar un cáncer de mama de la misma forma si es una cirugía principal o si es una que llega tras un régimen de quimioterapia”. En esos casos, lo favorable es “adaptar la cirugía al ámbito diferente”. Y si la tolerante sufre un peligro genético, tampoco cabe hacer el mismo régimen, sino uno individualizado, hecho a medida para ella.

La doctora Pla lidera intervenciones quirúrgicas de las que después rompe el molde. Se hace una vez y no regresa a hacerse jamás más. “Es una cirugía, la del cáncer de mama, que está llevada a cabo a medida, como un traje de sastre, porque queda modulada por distintos puntos. Así, será única”, enseña.

“Es visible que cada cirugía va apuntada a un preciso tipo de tumor, con un tamaño específico, a la vez que a un preciso tipo de tolerante con su morfología y su tamaño de mamas diferentes”, completa la ginecóloga.

Fuente original: http://www.elmundo.es/cataluna/2018/04/26/5ae1f7a346163f281f8b45ad.html