Todos los dermatólogos coinciden. Esta proteína que da sostén a la piel, es la molécula más eficaz para revertir los efectos del paso del tiempo en ella.

¿Sabes que dentro de nuestro organismo hay un verdadero botín lleno de tesoros? Uno de ellos es el colágeno, esa sustancia que, junto a la elastina, da firmeza y sostén a la arquitectura de la piel. Esa es la buena noticia. La mala, que alrededor de los 50 años, y en torno a la menopausia, la caída de los estrógenos (hormonas femeninas) provoca un desequilibrio que contribuye a la disminución del espesor de la piel, lo que acelera el envejecimiento cutáneo. La piel se fragiliza, se seca… En datos concretos, esta carencia de hormonas supone, a partir de entonces y de media cada año, la pérdida del 2,1% del colágeno. Durante los 5 primeros años desde la menopausia, las fibras elásticas y las sustancias de relleno que dan volumen a la piel se reducen en un 30%. ¿Hay algo que hacer? Por supuesto! Desde la alimentación a la nutricosmética, pasando por las cremas o los tratamientos, no solo puedes frenar su pérdida, sino que la puedes reponer. Te damos algunas ideas:

Vitamina C.

Interviene en la síntesis del colágeno. Está en la col blanca cruda, perejil fresco, pimiento crudo, kiwis, fresas y cítricos.

Silicio.

Fundamental también en la biosíntesis del colágeno. Su carencia produce estrías, arrugas y envejecimiento prematuro. Se encuentra en verduras verdes, cáscaras de semillas, cebolla y frutos secos.

Chocolate y gelatina.

Elige el primero siempre negro (a partir de un 75% de cacao), porque 20 g al día mejoran la salud cardiovascular, y eso tiene un efecto positivo en la piel. Además, incorpora a la dieta flanes de gelatina. Su riqueza en aminoácidos ayuda a mejorar la síntesis del colágeno y proteger las células cartilaginosas.

Cosmética y nutricosmética.

Los cosméticos más eficaces son los sérums reparadores y los rellenadores de acción directa sobre la arruga que contienen colágeno o ácido hialurónico. Además, el silicio mineral es un activo primordial en el tratamiento antiarrugas, pues actúa como un difusor de luz, atenuando su aspecto. La mayoría de este tipo de cosmético cuenta con un aplicador específico, y es recomendable hacer penetrar el producto con un ligero masaje.Y si te animas a probar con los suplementos alimenticios, da preferencia al colágeno marino. Escógelo enriquecido con vitamina C.

Cuidado con el azúcar.

Porque es uno de los mayores enemigos de tu piel. Como lo lees. Los azúcares que proceden de la alimentación (glucosa, fructosa, galactosa…), se fijan a determinadas proteínas que forman parte de los tejidos. Y en los cutáneos, se pegan al colágeno y a la elastina (el 70% de las proteínas de la dermis). Las fibras se vuelven rígidas provocando envejecimiento prematuro. Reforzantes del colágeno. Incorpora a tus rutinas de belleza aquellos tratamientos que contengan ácido hialurónico (molécula presente en el organismo que también se va perdiendo con la edadI), ácido salicílico o calcio

Hilos.

Dales carrete, porque los hilos mágicos o japoneses (hilos de tensión) llevan incorporados una especie de conos que quedan anclados en la piel, lo que permite tensar los tejidos con un efecto lifting mayor que el de la radiofrecuencia. Se implantan con una pequeña incisión y anestesia local, son reabsorbibles y su efecto dura entre 12 y 18 meses, pero lo más interesante de todo es su capacidad para estimular el colágeno de los tejidos, que se mantiene hasta 3 años en el corazón de tu piel desde el procedimiento.

Fuente: https://www.miclinicaestetica.com/blog-belleza/colageno-2/

Artículo recomendado por la Dra. Patricia Gutiérrez Ontalvilla.