El terreno de los tratamientos faciales se ha transformado en los últimos años.  Gracias a la ciencia y la investigación, se han encontrado soluciones cada vez más certeras para combatir el envejecimiento de la piel, poniendo el foco en procedimientos menos intrusivos que logran resultados naturales y duraderos.

Existen numerosas opciones para combatir el envejecimiento de la piel. Si te estás preguntando qué tratamiento necesitas o cuál es más eficaz, es vital conocer todas las alternativas que hay en el mercado.

Ácido poliláctico: un rostro más joven sin cirugía

La pérdida de firmeza en la piel, la aparición de arrugas y la falta de definición en la mandíbula son los signos de envejecimiento del rostro más claros y evidentes.  El ácido poliláctico actúa sin cirugía directamente sobre estos problemas, lo que convierte a este procedimiento en uno de los más eficaces.

El ácido poliláctico es utilizado de forma generalizada en la industria farmacéutica y biomédica (por ejemplo, en la fabricación de hilos de sutura o de tornillos para fracturas óseas), pero tras años de investigación se ha descubierto también su utilidad en el campo de la medicina estética. Esta substancia actúa en el rostro en dos sentidos:

  • En un primer momento, el procedimiento se ocupa de reposicionar la piel del rostro de forma discreta a través de suturas y una ligera presión sobre el área.
  • Más adelante, el ácido poliláctico provoca además un efecto regenerador de colágeno natural en el cuerpo.

De este modo, se logra un rostro rejuvenecido: la piel recupera un aspecto más terso y las facciones quedan redefinidas.

La policaproctalona: contra los signos de envejecimiento

El colágeno se encarga de mantener la piel elástica y tersa. Con el paso de los años, la producción natural de colágeno se estanca, dando lugar a los signos de envejecimiento más claros.

El tratamiento con policaproctalona trabaja sobre la raíz de este problema, estimulando la producción de colágeno. La bioestimulación de esta proteina hace que se consiga un rostro más joven, pero manteniendo siempre la naturalidad, ya que el principio activo es reabsorbido gradualmente por el propio cuerpo.

Este tratamiento dura alrededor de 30 minutos, lo que lo convierte en uno de los más sencillos, y sus primeros efectos son visibles de forma inmediata: las arrugas se suavizan, se recupera la definición de la mandíbula y el volumen en las mejillas y las sienes.

 

Otros tratamientos contra el envejecimiento

Los tratamientos faciales con ácido poliláctico y policaproctalona son dos de las alternativas más novedosas para el rejuvenecimiento facial, pero existe una amplia gama de opciones según los objetivos que cada persona quiera conseguir.

Los rellenos faciales con ácido hialurónico logran un rostro más joven inyectando este material en la piel. Este principio activo es de los más conocidos, presente en multitud de cremas cosméticas, y actúa estimulando la producción de colágeno y logrando una hidratación profunda. Con las inyecciones, se consigue que el producto penetre en las capas más profundas de la dermis, logrando resultados inmediatos y mucho más duraderos de los que conseguiría cualquier crema.

El peeling químico es otro de los tratamientos estéticos faciales más populares para combatir las manchas del rostro. Aplicando una solución química se logra la estimulación de la epidermis y de la producción de colágeno.

El láser fraccional de CO2 actúa sobre arrugas, ojeras y manchas para rejuvenecer el rostro de forma sencilla y poco invasiva. Así, se logra un efecto similar al lifting sin pasar por el quirófano.

La carboxiterapia consiste en inyectar dióxido de carbono para lograr un aspecto más joven.  Este gas, producido naturalmente por el cuerpo humano mediante la respiración (por lo que no provoca alergias), tiene muchos beneficios para la piel si lo aplicamos localmente mediante microinyecciones. Con este tratamiento se consigue estimular la producción de colágeno y estirar la piel, actuando contra la flacidez e incluso mejorando estéticamente cicatrices o quemaduras.

No podemos acabar este artículo sin hablar del bótox o toxina botulínica, probablemente el tratamiento facial más mediático de las últimas décadas.

Esta toxina se aplica en el tercio superior de la cara (normalmente, frente, contorno de ojos y entrecejo) para relajar la musculatura y disminuir las líneas de expresión. La clave para conseguir un resultado natural es no paralizar el músculo, sino solo relajarlo.

Además, también funciona muy bien como tratamiento preventivo, para que las arrugas no lleguen a marcarse.

El bótox es eficaz y seguro; y la duración de sus efectos es variable, pero suele girar en torno a los cinco meses.

¿Buscas los mejores tratamientos? En clínica Sarabia podemos aconsejarte. Nuestras dos décadas de experiencia en el mundo de la medicina estética nos avalan.

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Fuente: https://www.miclinicaestetica.com/blog-belleza/tratamientos-faciales-mas-eficaces-contra-el-envejecimiento/