En la actualidad, es muy complicado encontrar a alguien que esté completamente satisfecho con su apariencia física. De hecho, lo más habitual es que la mayoría de las personas no se sientan bien con alguna parte de su cuerpo y desearían cambiarla. El problema llega cuando esta inconformidad se convierte en obsesión que da lugar a un estado de sufrimiento constante a la persona que no la deja ser feliz.

Es lo que se conoce como Trastorno Dismorfóbico Corporal (TDC) o Dismorfia Corporal. Un desorden en el que existe una excesiva preocupación por un defecto en la apariencia física que, a veces, ni siquiera existe, sino que es fruto de la imaginación de la persona.

La cuestión es que, aunque suelen tener una apariencia norma o, incluso, muy atractiva, las personas que padecen dismorfobia corporal exoresan constantemente su deseo de cambiar o de mejorar algún aspecto de su apariencia física.

La dismorfia nace casi siempre con la inseguridad de la adolescencia y se propaga hasta la edad madura si ésta no se controla a tiempo. Dando lugar a dificultades en diversas facetas de las vida, como la social, la laboral, los estudios o su capacidad para relacionarse íntimamente con alguien. No obstante, también se dan casos de personas que lo padecen al ir envejeciendo, sintiendo angustia por su apariencia física y rcurriendo a intervenciones quirúrgicas para evitar que se note el paso del tiempo.

Cuando las personas miramos a nuestro alrededor y observamos el daño que se esta causando la sociedad (el dinero, la apariencia, un rostro perfecto, un cuerpo perfecto y quien diría hasta la uña perfecta), muchas veces los síntomas pueden ser comprendidos como que la persona que lo padece es vanidosa ya que lo único que le importa es su aspecto y apariencia física, pero desgraciadamente; inconscientemente mantienen una situación en la que están atrapados y lentamente comienza a afectar en todas su relaciones tanto sociales como laborales.

Por ejemplo, una de las señales de que se padece este trastorno es que la persona deja de salir o sola solamente de noche para no ser vista porque considera que su “defecto” es muy evidente, sintiendo vergüenza solamente con el hecho de exponerse frente a los demás o hablar en público.

Investigaciones recientes han demostrado que el cerebro de las personas con dismorfia corporal es completamente normal. Sin embargo, funciona de manera anormal cuando procesa los detalles visuales.

Fuente: https://www.todoestetica.com/blog/la-dismorfia-corporal