Algunas de las ventajas que nos ha traído el confinamiento a causa de la COVID-19 es poder pasar más tiempo con nuestros hijos y conocerlos mejor, las cosas con las que disfrutan y las que pueden resultarle incómodas o no les gustan. Aunque pueda parecer frívolo, el tema que abordamos en este post, la otoplastia en niños, no lo es. Gracia Pérez Morujo, psicóloga de nuestra clínica, nos cuenta que llegan a consulta casos de niños y jóvenes acomplejados por sus orejas de soplillo, porque se sienten objeto de burla.

En FEMM siempre hablamos de que la salud y la belleza van unidas y precisamente este es un ejemplo muy claro, pues modificando la posición o el tamaño del pabellón auditivo, podemos lograr que estos niños se sientan más felices y seguros de sí mismos en sus interacciones con los demás.

Otoplastia Infantíl

La otoplastia es una cirugía sencilla que puede ayudar al niño o joven a sentirse mejor.

¿Debería hacerse una otoplastia mi hijo para corregir las orejas de soplillo?

La otoplastia corrige las orejas grandes o despegadas, conocidas como “orejas de soplillo”. Esta configuración del pabellón auditivo causa verdaderos problemas psicológicos y sociales en los niños y adolescentes. Como apunta Pérez Morujo, solo necesitamos hacer un poco de memoria para recordar que estas edades pueden ser muy crueles y, como consecuencia, se pueden ver mermada la autoestima y relaciones sociales de los pequeños.

Por eso, muchos padres pretenden prevenir estas dificultades a sus hijos llevando a cabo la cirugía en edades tempranas. De hecho, pese a que las operaciones de cirugía estéticas no son recomendadas en niños, la otoplastia es la excepción a la regla, pues puede realizarse a partir de los 4 años en niños que tengan desarrollada la forma de las orejas.

La otoplastia también corrige asimetrías entre un lado y otro. Es una intervención sencilla, que no requiere hospitalización. En nuestro caso, los Dres. Eduardo Avilés Martín y Jesús Olivas-Menayo se encargan de la cirugía de otoplastia, que puede realizarse en el quirófano de nuestra clínica, que para un niño creemos que es un espacio más amable y cercano que un hospital.

La cirugía dura menos de una hora y lleva anestesia local, aunque en ocasiones, nuestro equipo médico prefiere utilizar también la sedación, especialmente en niños más pequeños o nerviosos.

A los 7 días de la intervención, los niños pueden volver a su actividad rutinaria, a divertirse (aunque estén recién intervenidos, no están enfermos ?). Eso sí, deben evitar deportes o juegos en los que puedan sufrir golpes o caídas, y la piscina, hasta que la herida esté completamente curada, aproximadamente un mes. El resultado definitivo llega pasadas varias semanas.

¿Qué debo tener en cuenta antes de una otoplastia infantil?

Si crees que tu hijo o hija necesita una otoplastia, debes tener en cuenta que la decisión no se tome de forma unilateral por parte de los padres, es importante conocer la opinión del niño y estudiar su comportamiento respecto a sus orejas. Según nos indica la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) aquellos niños que se encuentran a disgusto y quieren operarse cooperan más durante la intervención y están más contentos con el resultado.

Si, como padres, no estamos seguros de la opinión de nuestro hijo o hija al respecto, es conveniente que un psicólogo infantil le evalúe, así podrá valorar qué opina el niño respecto a sus orejas y cómo le está afectando este tema a nivel emocional y social. También, llegado el caso puede orientaros a preparar al pequeño para todo el proceso.

Una vez que toméis la decisión, nuestros cirujanos llevarán a cabo una valoración exhaustiva del pequeño paciente y os orientarán y recomendarán el procedimiento más aconsejable. También os ayudarán a resolver todas vuestras dudas.

Nuestra psicóloga, Gracia Pérez Morujo, también nos da otras claves para que el niño o adolescente que será operado se sienta más cómodo y seguro durante todo el proceso de intervención. Cuando tiene cierta madurez, puede querer participar en la consulta, comprender el proceso y hacer preguntas, algo muy recomendable para la preparación y los cuidados y precauciones que deberán tener en cuenta en los días posteriores a la cirugía.

Si el niño es aún pequeño, muchos padres nos indican que prefieren que no participe en la consulta, al menos en la primera toma de contacto. En este caso, os aconsejamos explicarle, de forma pueda entender, qué va a suceder, así como hacerle partícipe en las decisiones en la medida de lo posible.

Fuente: https://www.femmcirugiaestetica.com/blog/recomendaciones-femm-noticias/la-otoplastia-infantil-una-solucion-sencilla-que-da-mas-seguridad-y-confianza-a-ninos-y-adolescentes/

Artículo recomendado por la Dra. Patricia Gutiérrez Ontalvilla.