Si pensamos en la primavera o el verano, la Semana Santa suele ser un punto de inflexión en nuestro cuerpo, tanto en tratamientos de belleza, estéticos, dietas, cambio de nutrición, nuevos ejercicios… Por eso ahora que ya estamos en el mes de abril, vamos a ponernos al día en esta línea.

Cambian las horas del día, cambian los productos que vemos en el supermercado y añadimos a la cesta de la compra, y llegarán ya los días en que empecemos a eliminar  capas de ropa y el sol empiece a calentar de verdad.

Radiofrecuencia Monopolar Médica

En esta época se recomienda recurrir a la Radiofrecuencia Monopolar Médica, para conseguir una regeneración del tejido celular, un aumento de la síntesis de colágeno y elastina, así como la ruptura y disolución de los adipocitos. La Radiofrecuencia Monopolar Médica, también conocida como Indiba Elite, tiene aplicaciones tanto faciales como corporales, en función del protocolo de actuación que se utilice. El Indiba Elite aplica un flujo de corriente de alta frecuencia que causa el calentamiento interno de las células, estimula la síntesis de colágeno y elastina regenerando el tejido celular dañado y revitalizando la piel. A diferencia de otras técnicas basadas en temperatura, que pueden ocasionar flacidez, con la Radiofrecuencia Monopolar Médica reduce la elastosis, con lo que genera un efecto tensor.

Láser de CO2 fraccionado

También es un buen momento para realizarse aquellos procedimientos que no son recomendable hacerse en verano (porque no es recomendable la exposición solar antes y después del tratamiento), como el láser de CO2 fraccionado, que mejora la textura de la piel eliminando las células dañadas y aportando luminosidad, estimula la capa de colágeno, y es muy eficaz disminuyendo las arrugas finas de la cara, sobre todo alrededor de los labios.

Es ideal para el resurfacing facial ablativo: mejora de cicatrices de acné, arrugas faciales y dilatación de poros de la piel.  Así como la eliminación de lesiones pigmentarias (léntigos queratósicos) y otras imperfecciones. También es eficaz para eliminar cicatrices residuales derivadas de tratamientos quirúrgicos y para la corrección de estigmas producidos por el embarazo, la lactancia o la obesidad.

Una de las ventajas de este sistema es que los resultados son inmediatos. Aunque la reparación del colágeno alcanza su punto álgido a las tres semanas, la piel sigue mejorando durante los seis meses posteriores y los resultados son estables en el tiempo.

Peeling químico

El peeling químico es uno de los favoritos de la primavera, ya que realiza una renovación celular de las capas más superficiales de la piel contribuyendo a que esté sana, se vea mejor, más limpia, más bella podríamos decir y con menos signos de envejecimiento.

Los peeling químicos tienen un efecto de limpieza profunda, hidratación, nutrición, acción ati seborreica, despigmentante y también disminuye las líneas de expresión y primeras arrugas. “Para dar la bienvenida al buen tiempo la piel agradece un peeling antioxidante con Vitamina C en altas dosis”, recomienda Yolanda Albelda.

Para unificar la textura y eliminar imperfecciones como las manchas, en la Clínica de Medicina Estética Yolanda Albelda apuestan por una combinación de tratamientos que potencien entre sí sus efectos y, por lo tanto, sus resultados, como combinar los Peelings Químicos, con IPL (la Luz Pulsada Intensa mejora gradualmente la textura y tonalidad del rostro, cuello, escote y manos) y Mesoterapia facial a base de cócteles de AH lineal, Vitamina C, silicio orgánico, etc

Otra de las posibilidades para combatir el aspecto apagado del rostro es realizarse un tratamiento descongestivo a nivel de bolsas y ojeras con parches de colágeno.

¿Y qué nos hacemos en el cuerpo?

tratamientos estéticos

La eliminación de líquidos y grasa localizada es una técnica muy demandada.

Yolanda Albelda aclara que “a partir de una determinada edad no hay milagros, ni en cuanto a las dietas ni en cuanto a los tratamientos estéticos ni médico-estéticos. Es necesario un cambio de hábitos que permita conseguir y mantener el cuerpo deseado. Mientras somos jóvenes es relativamente sencillo mantener el cuerpo en forma y el peso adecuado, en cuanto llegamos a una cierta edad tendemos a acumular grasa en algunas zonas concretas, a tener celulitis, flacidez, estrías…”, con lo que será necesario mantener una nutrición correcta, realizar ejercicio físico y combinarlo con tratamientos médico-estéticos que permitan combatir esas imperfecciones que no desaparecen ya con dieta y gimansio”, afirma.

Según la experta en Nutrición Celular Activa y directora técnica de la Clínica Yolanda Albelda “la genética tiene una gran influencia sobre nuestro cuerpo, pero nuestra silueta depende sobre todo de nuestro estilo de vida, hábitos alimenticios, el estrés que padecemos… La genética no podemos modificarla, pero sí podemos variar los otros factores que influyen en nuestra figura”.

Pero en muchas ocasiones esto no es suficiente para conseguir los resultados perseguidos, y ahí es donde la medicina estética es una gran aliada. Lo ideal es cuidarse durante todo el año porque es más fácil mantener los resultados obtenidos que abandonarse y volver a empezar de cero, ya que el punto de partida y del momento en que comencemos a tratar los problemas que nos preocupan ya que condicionarán, en buena medida, los resultados.

Según Albelda “lo ideal es establecer un plan de choque inicial y, una vez alcanzados los objetivos perseguidos, realizar tratamientos de mantenimiento para mantener los resultados y así evitar que con el tiempo se tenga que volver a empezar de nuevo”.

Fuente: https://as.com/deporteyvida/2018/04/01/portada/1522579577_055739.html