Muchas mujeres, especialmente las que han pasado por varios embarazos, no consiguen recuperar la figura que tenían antes del parto. La opción quirúrgica más recomendada en estos casos es una abdominoplastia, aunque puede combinarse con una liposucción como cirugía complementaria.

Por el Dr. Francesc Mora

mujer embarazada

Tras el embarazo, la barriga presenta flacidez, pérdida de tono abdominal, estrías, diástasis e incluso grasa acumulada en la zona. Esto se debe a que el útero tarda unas cuatro semanas aproximadamente en contraerse y recuperar su tamaño original, debido a los cambios hormonales que se producen después del parto. La recuperación es un proceso lento y natural que requiere muchos esfuerzos, un cambio de la rutina y de los hábitos alimenticios. Y, aun así, en muchas ocasiones no se recupera la figura que se tenía antes. Las opciones quirúrgicas que se recomiendan en ese caso son la abdominoplastia, principalmente, o la liposucción.

 

En el caso de que exista diástasis durante el parto siempre se realizará una abdominoplastia, para volver a juntar los músculos abdominales. Si no hay diástasis, también suele llevarse a cabo esta intervención, por norma general, ya que la zona del músculo abdominal es la que se suele ver más afectada durante el periodo de gestación. Sin embargo, se puede realizar una abdominoplastia para tener un vientre plano después del embarazo y además una liposucción, como cirugía complementaria, para extraer la grasa localizada de algunas zonas del cuerpo como de las cartucheras o los flancos.

Abdominoplastia para aplanar el vientre

Como cirujano plástico, considero que la primera visita es un acto muy importante, ya que la paciente puede conocer al médico y de esta manera, depositar su confianza en él. Primero realizamos una primera exploración física, donde se examina el estado de acomodación de la piel, la cantidad de grasa acumulada, el estado de los músculos del abdomen o la existencia de hernias y, en función de estos parámetros, se aconseja la idoneidad de la abdominoplastia y sus expectativas de resultado. La abdominoplatia o dermolipectomía abdominal es una técnica de cirugía plástica que elimina la grasa abdominal y el exceso de piel, a la vez que estira los músculos de la pared abdominal y corrige la flacidez del músculo. La técnica quirúrgica de la abdominoplastia consiste en separar la piel y el tejido graso subcutáneo de la pared abdominal, eliminando el exceso de piel y grasa.

En los casos que exista debilidad muscular dada por diástasis, se realizará una sutura que actúe sobre los músculos rectos del abdomen para reforzarlos. La diástasis es la separación de los músculos rectos del abdomen como consecuencia de un daño en el tejido conectivo que los mantiene unidos entre sí. Es un problema funcional y estético, que afecta a un 66 % de las mujeres embarazadas.

Existen distintas técnicas para realizar una abdominoplastia en función de las características físicas de cada paciente (flacidez, grasa, volumen…). Entre las más conocidas se encuentran:

Abdominoplastia mini

Se realiza cuando los problemas estéticos se centran en la parte inferior del abdomen. Es una intervención más sencilla y rápida, ya que es una pequeña extracción de grasa abdominal. En este primer caso, la línea de incisión, en forma de media luna, abarca toda la región supra-púbica (por encima del vello púbico), de cresta ilíaca a cresta ilíaca, además de una incisión que rodea el ombligo para poder reposicionarlo.

Abdominoplastia completa

Es una técnica quirúrgica más compleja e incluso puede completarse con una liposucción en los flancos para mejorar el resultado final. En este caso, la incisión será solo supra-púbica. Dependiendo de las características del abdomen puede realizarse una abdominoplastia o miniabdominoplastia, pero en ambos casos la línea de la incisión quedará oculta bajo el slip o bikini.

La dermolipectomia abdominal se puede realizar a partir de los 3-6 meses tras el parto. Los resultados son un abdomen firme con una cintura más estrecha y afinada de forma satisfactoria y definitiva. Este procedimiento es ideal para reducir drásticamente el aspecto abombado del abdomen y disminuir notablemente el tamaño de la cintura. Se pueden llegar a perder 2 o 3 tallas con resultados definitivos y muy favorables.

La duración de la intervención puede oscilar de 2 a 4 horas dependiendo del caso. El paciente debe permanecer en recuperación normalmente durante una sola noche, y a veces es posible realizarla en régimen ambulatorio. Los primeros días el abdomen estará inflamado y puede que la paciente refiera alguna molestia o ligero dolor, pero con la receta de antiinflamatorios, analgésicos y antibióticos, desaparecerá. Durante un mes deberá llevar una faja abdominal para reducir la inflamación y evitar complicaciones (seromas). Como norma general, la reincorporación a la vida habitual se da al cabo de 7-10 días.

Las cicatrices que rodean el ombligo y las del abdomen inferior irán mejorando con el paso del tiempo, aproximadamente a partir del quinto o sexto mes, pero hasta los 9-12 meses no se aplanarán. Después se tolerarán muy bien y apenas serán visibles. Además, la sensibilidad del abdomen puede alterarse durante los primeros meses.

Liposucción, como complemento

La liposucción es un método de remodelación corporal que consiste en la aspiración de la grasa localizada utilizando una cánula de punta roma. Para la introducción de la cánula se realizan pequeñas incisiones de apenas unos milímetros, aprovechando normalmente los pliegues naturales de la piel que, una vez cicatrizadas, son invisibles. Los efectos de la cirugía son inmediatos, sin embargo, serán más visibles cuando ceda el edema de la zona tratada, más o menos a partir del segundo o el tercer mes.

Las zonas más habituales que tratamos en mujeres son las piernas en general y, más específicamente, las cartucheras, los flancos y el abdomen, pero pueden tratarse perfectamente zonas como los brazos, las rodillas, las mamas o el cuello.

Es, sin duda, una de las intervenciones más demandadas por las mujeres después de pasar por un periodo de gestación, ya que después del parto pueden aparecer acúmulos de grasa localizados, sobre todo en abdomen, nalgas y cartucheras, así como una piel sin firmeza. Con esta técnica se pondrá fin a estos estragos de forma permanente, ya que la grasa extraída no se vuelve a reproducir.

Esta intervención se realiza generalmente con anestesia general y local a nivel del abdomen y flancos. En algunos casos es posible usar anestesia local y una ligera sedación. Siempre será el anestesista quien decida el tipo de anestesia que se utilizará, una vez haya valorado a la paciente.

El postoperatorio en una liposucción es una etapa importante. Primero, se coloca una faja en la zona intervenida para controlar el edema y para ayudar a la piel a que se adapte a su nuevo contorno. Después, la paciente llevará una faja compresiva durante un mes para conseguir que el espacio que hay entre la piel y el músculo, donde antes se encontraba la grasa, quede lo más pegado posible. Podrá realizar una actividad normal una vez pasadas 24 o 48 horas.

Otra opción quirúrgica es la liposucción ultrasónica, una técnica de remodelación corporal que consigue unos resultados excelentes a través de la eliminación de grasa localizada, previamente diluida, que no daña los tejidos adyacentes. Además, también reduce flacidez y llega a zonas imposibles de acceder con métodos tradicionales. Puede utilizarse para eliminar grandes cantidades de grasa, así como para reducir pequeños acúmulos en áreas problemáticas. Asimismo, otra de sus grandes ventajas es que esculpe el cuerpo en alta definición y puede crear, por ejemplo, un abdomen con los abdominales perfectamente marcados, si es lo que el paciente desea. Se puede realizar para tratar cualquier zona del cuerpo: barriga, flancos, cintura, brazos, espalda, caderas, nalgas, muslos, así como barbilla y cara.


Dr. Francesc Mora

Doctor Especialista en Medicina y Cirugía y en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva

> Licenciado en Medicina y Cirugía y especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva por la Universitat de Barcelona en 2005.

> Miembro numerario de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

> Socio numerario de l’Acadàmia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya y les Balears. > Miembro numerario de la Societat Catalana de Cirurgia Plàstica i Estètica.

Director Médico y responsable de la unidad de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Opción Médica con 20 años de trayectoria profesional y 6.000 pacientes tratados con un excelente nivel de satisfacción. Con una amplia experiencia en diversos hospitales y clínicas de España, destaca el desarrollo de la actividad propia del servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital de Bellvitge, con especial dedicación a la Cirugía Mamaria como responsable del servicio de comité de mama en el mismo hospital

Fuente: http://expertosenmedicinaestetica.es/opciones-quirurgicas-tras-el-embarazo/

Artículo recomendado por la Dra. Patricia Gutiérrez Ontalvilla.