Perder la sensibilidad en la zona areola-pezón, es una de las preocupaciones más comunes de las mujeres que van a someterse a una cirugía mamaria. Se trata de una importante zona erógena, con infinidad de terminaciones nerviosas, muy valorada en las relaciones íntimas.

Cuando se realiza una incisión en la piel se cortan inevitablemente algunas ramificaciones nerviosas, y en la zona areola-pezón, puede verse afectada la sensibilidad, aunque generalmente es un problema temporal. La complejidad de la intervención es fundamental, en las cirugías que requieren una mayor alteración de los tejidos, el riesgo de pérdida de sensibilidad es mayor.

Sensibilidad después de un aumento de pecho

Con el avance de las técnicas de cirugía mamaria, los riesgos se han reducido al mínimo. En el caso del aumento de pecho, existen diversas vías de abordaje, areolar, axilar o por el surco submamario.

La intervención por la vía del surco, es el abordaje que presenta menos índices de pérdida de sensibilidad. Cuando se realiza por vía axilar puede producirse una pérdida de sensibilidad en el brazo, y cuando el abordaje es mediante la zona areolar, el riesgo aumenta, ya que al hacer la incisión se pueden cortar algunas ramificaciones nerviosas.

Sensibilidad después de una reducción de pecho

La técnica más utilizada para la reducción de pecho, es la que se realiza en forma de ancla: se bordea la areola, con una cicatriz vertical que va desde la areola al surco, y otra cicatriz horizontal en el surco submamario.

Al realizar este tipo de cirugía las probabilidades de que se pierda sensibilidad es mayor, ya que en ocasiones se extirpa una gran cantidad de tejido mamario y piel, siendo inevitable en algunos casos se produzcan alteraciones en las ramificaciones nerviosas.

Sensibilidad después de una elevación de pecho

Al realizar una elevación de pecho se pueden mezclar las intervenciones anteriormente mencionadas. En las mujeres con mucho pecho es común que la elevación se realice junto a una reducción de pecho.

En los casos en los que sea necesario rellenar el polo superior mamario, se colocan implantes.

La cicatriz puede ser alrededor de la areola, periareolar con cicatriz vertical o en forma de ancla. Estas tres formas de incisión responden al grado de caída que presente la mama.

Cuando el grado de caída de la mama es elevado y se requiere una incisión en forma de ancla, se produce una mayor alteración de los tejidos, por lo que aumenta el riesgo de que algunas ramificaciones nerviosas sean modificadas afectando a la sensibilidad de la zona.

La pérdida de sensibilidad en la areola y el pezón es poco frecuente

Es poco común que se produzca una pérdida de sensibilidad en la zona areola-pezón tras una cirugía mamaria.

La revista Plastic and Reconstructive Surgery, publicó un artículo sobre la pérdida de sensibilidad tras el aumento de pecho.

Se realizó un estudio en el que participaron 1200 mujeres. Los resultados indicaron que solo un 10% de las mujeres en las que se realizó una incisión en el pezón (areola), manifestaron pérdida de sensibilidad.

Si la incisión se realiza en el surco, las posibilidades de sufrir una pérdida de sensibilidad se reducen al 3,5%.

Sin embargo cada persona es distinta, y las cirugías mamarias se plantean de manera individualizada. Cuando se produce una pérdida de sensibilidad en la zona areola-pezón, es de manera temporal, volviendo a recuperarse con el paso de las semanas.

La pérdida de sensibilidad no debe causar preocupación antes de someterse a este tipo de intervenciones. Es importante acudir a una clínica especializada para realizar la intervención de la mano de cirujanos expertos, para obtener los mejores resultados.

Fuente: https://blog.masquemedicos.com/pierden-sensibilidad-las-areolas-tras-una-operacion-de-pecho/