Si hay una cirugía que ha experimentado un aumento considerable en los últimos años, es la blefaroplastia, la cirugía de los párpados. Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre), tal incremento hace que, a día de hoy, las blefaroplastias se sitúen en tercera posición entre las intervenciones quirúrgico-estéticas más demandadas en España, superadas solo por las dos que históricamente encabezan el ranking: las de aumento mamario y las de la zona del abdomen, incluyendo entre estas últimas las liposucciones y las abdominoplastias.

Y es que, el creciente recurso a las cirugías de los párpados está relacionado con dos fenómenos sociales y dos motivos clínicos. Los primeros son, por un lado, el envejecimiento de la población, hasta el punto de que dichas intervenciones son las más demandadas entre los pacientes mayores de 55-60 años; por otro, el interés también creciente de este segmento poblacional por la estética y la propia imagen.

”A partir de esas edades, en la mayoría de las personas, van apareciendo bolsas de grasa en los párpados inferiores y superiores y un exceso de piel en estos últimos. Son trastornos progresivos que, aparte de sus repercusiones estéticas, pueden resultar molestos y provocar sensación de pesadez. Desde el punto de vista clínico, las cirugías para corregirlos tienen una recuperación rápida, se realizan con anestesia local o, a lo sumo, con esta más sedación y no requieren de ingreso hospitalario”, explica el doctor Jesús Barón, miembro de la Secpre.

Si hay una cirugía que ha experimentado un aumento considerable en los últimos años, es la blefaroplastia, la cirugía de los párpados

Por otro lado, el segundo motivo clínico es que las blefaroplastias se encuentran entre las intervenciones quirúrgico-estéticas cuya realización pasa más desapercibida, a diferencia de los aumentos mamarios o las cirugías del abdomen, cuyos postoperatorios son mucho más largos. Y ello pese a que el tercio superior de la cara es la parte del cuerpo en la que más se fijan las personas en sus interacciones, mayoritariamente visuales.

”El entorno de los pacientes operados de los párpados los nota más rejuvenecidos, con mayor frescura en la mirada, pero no suele caer en la cuenta del porqué, lo cual es muy importante en un país en el que, al contrario de lo que ocurre en otros europeos y de América Latina, persiste un cierto pudor a comentar que se ha recurrido a la cirugía plástica estética”, comenda el doctor Jesús Barón.

Asimismo, el segmento poblacional en el que la realización de las blefaroplastias pasa más desapercibida es el de los jóvenes en la veintena, en cuyos párpados inferiores pueden aparecer precozmente bolsas por factores genéticos o patologías de base. En estos casos, al tratarse solo de la eliminación de excesos de grasa, las intervenciones se realizan mediante incisiones transconjuntivales, es decir, en el interior de los párpados, sin dejar cicatrices visibles y con resultados permanentes.

No obstante, en pacientes mayores, para minimizar también las cicatrices, las incisiones se realizan en las líneas naturales de los párpados superiores y justo debajo de las pestañas de los inferiores, separando la piel de la grasa y el músculo subyacentes. A continuación, se extirpa el exceso de grasa y, si es necesario, el de piel y músculo. Una semana después se quitan los puntos y, en dos semanas, desaparecen los hematomas o moratones que hayan podido presentarse, aunque suelen prevenirse con la aplicación de pomadas y compresas frías.

Finalmente, se estima que en torno al 75% de quienes se someten a una cirugía de los párpados son mujeres y el 25%, hombres, con lo que se trata de una de las intervenciones quirúrgico-estéticas en las que hay mayor proporción de pacientes masculinos.

Fuente: https://www.consalud.es/estetic/tendencias/por-que-ha-aumentado-la-demanda-en-blefaroplastias_51180_102.html