Enh los últimos años, el número de mujeres que ha pasado por el quirófano para someterse a una vaginoplastia ha crecido considerablemente. Se trata de una intervención que tiene por objetivo el rejuvenecimiento de la vagina para recuperar el placer sexual perdido después de haber sufrido alteraciones en la estructura vaginal, siendo el motivo más frecuente los partos traumáticos. Aunque también puede tener que ver con causas genéticas. Una operación de cirugía estética que además suele aprovecharse para embellecer los genitales externos. Especialmente para darle un aspecto más juvenil, reducir los labios mayores o corregir asimetrías genitales.

Durante los embarazos y los partos, las mujeres sufren cambios en los tejidos de su cuerpo, como en los ligamentos, la piel y los músculos, lo que puede afectar al suelo pélvico, dando lugar a molestias como sensación de peo o bulto genital, humedad crónica, incontinencia urinaria o sensación de amplitud vaginal.

El suelo pélvico es un sistema formado por músculos y ligamentos que sostienen el útero, la vagina y el recto, por lo que si se viene abajo, puede producirse una caída de las vísceras y perder su funcionalidad. En estos casos, el rejuvenecimiento vaginal ayuda a solucionar estos problemas.

Las mujeres que más acuden para practicar este intervención son aquellas que se encuentran en torno a los 50 años. Generalmente mujeres muy sexualmente activas que han tenido uno o más hijos y que desean recuperar su tono vagonal. Cuando llegan a esta edad, después de haber disfrutado de una vida sexual plena, se dan cuenta de que, poco a poco, han ido perdiendo el tono muscular de la vagina y que el diámetro de la misma ha aumentado, lo que hace que el placer durante la penetración haya disminuido.

No obstante, también acuden algunas mujeres que se encuentran en las treintena que han tenido varios partos y que no quieren tener más hijos y mujeres más jóvenes que presentan falta de colágenos en sus paredes vaginales por causas genéticas, lo que les provoca distención vaginal.

La operación se realiza con láser y consiste en estrechar la vagina, requiriendo unos mínimos puntos de sutura. Realizándose mediante anestesia con epidural. La intervención no dura más de una hora y el postoperatorio es bastante sencillo. La mujer debe permanecer ingresada 24 horas después de la operación y esperar después alrededor de 2 meses para volver a tener relaciones sexuales, siendo para la mayor parte de ellas mucho más satisfactorias que antes.

Fuente: http://www.todoestetica.com/blog/rejuvenecimiento-de-vagina-para-recuperar-los-orgasmos