A la par que surgen nuevos tratamientos para el rejuvenecimiento facial, se comprueba la eficacia de combinar algunos de ellos.
La posibilidad de aunar el tratamiento con hilos tensores con los estimuladores de colágeno multiplica el efecto de ambos procedimientos, logrando un aspecto renovado y un rostro más joven. Te contamos cómo se deben combinar para conseguir los mejores resultados.

Multiplicar el poder rejuvenecedor con dos tratamientos

A través de numerosas intervenciones e investigación, se ha comprobado la eficacia de unir dos tratamientos que, por separado, cumplen funciones diferentes:
Por un lado, los hilos tensores logran reposicionar la piel del rostro a través de un procedimiento sutil y sin cirugía.
Se trata de un procedimiento apenas invasivo y con resultados visibles de forma inmediata. La piel queda más tersa y, además, se incentiva la producción de colágeno a medio plazo.

Los hilos tensores logran de este modo:

– Redefinir la zona de la mandíbula, cuya piel puede haberse descolgado con el paso de los años.
– Consolidar la piel alrededor de pómulos o cejas.
– Mejorar la estética y evitar la piel colgante en el cuello.
– Generar una piel más tersa a través de la estimulación gradual de colágeno.

¿Cómo potenciar el efecto de los hilos tensores? Gracias al tratamiento combinado con estimuladores de colágeno es posible conseguir mejores resultados.

Estas sustancias actúan directamente sobre la producción de colágeno, logrando un rejuvenecimiento facial visible de forma inmediata y la corrección de las arrugas.

Para ello se inyecta bajo la piel una sustancia biocompatible y reabsorbible conocida como policaproctalona en zonas determinadas del rostro, en una intervención que suele durar unos 30 minutos. Según la fórmula elegida, los resultados pueden durar de uno hasta cuatro años.

Además de una piel más tersa, el tratamiento con policaproctalona también posibilita:

– Recuperar la definición en la zona del mentón.
– Recobrar el volumen en el rostro, sobre todo en la zona de las mejillas y las sienes, que tienden a hundirse con el paso del tiempo.
– Conseguir una piel más suave y con un aspecto rejuvenecido, gracias a la producción de colágeno.

Se ha comprobado la eficacia de combinar estos dos tratamientos para lograr un rejuvenecimiento facial integral. Así, se logran efectos transformadores sin la necesidad de pasar por el quirófano y con un resultado estético natural.

Cómo combinar los hilos tensores con los estimuladores de colágeno:
Para combinar y multiplicar los resultados de ambos tratamientos, generalmente se opta por utilizar en primer lugar los hilos tensores.

De este modo, se reposiciona la piel alrededor del rostro, se evita la piel colgante en zonas como el cuello y, en definitiva, se combate la flacidez redefiniendo el óvalo facial.

Es entonces cuando el médico estético puede detectar las zonas del rostro donde introducir los estimuladores de colágeno con policaproctalona, para recuperar volumen y conseguir una piel todavía más tersa.

Ambas son intervenciones mínimamente invasivas, que apenas interrumpen la vida normal del paciente y que logran un efecto de rejuvenecimiento facial desde el primer día.

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Fuente: https://www.miclinicaestetica.com/blog-belleza/un-rejuvenecimiento-facial-completo-con-hilos-tensores-y-estimuladores-de-colageno/